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miércoles, 20 de agosto de 2014

Oportunidad de intervenir el aquí y ahora

La “performance” o “acción artística” se presenta como la posibilidad creativa y estética de intervenir el tiempo y espacio de manera directa, cara a cara, frente a una audiencia que, expectante, atravesará las emociones que la instalación le proponga. En la Escuela de Ciencias de la Información (UNC) los alumnos tienen la oportunidad de realizar una performance como Trabajo parcial integrador, en la Comisión / Cátedra a cargo de la Lic. Judith Gerbaldo: Lenguaje II y Producción Radiofónica.

De dónde proviene el término: performance
El término performance se difunde desde las artes plásticas, partiendo desde el significado de “performance art” (proveniente de la cultura británica), en su traducción a nuestro idioma se refiere al ARTE EN VIVO.
La historia del "performance art" toma relevancia a principios del siglo XX con las acciones en vivo de artistas de movimientos vanguardistas, que realizaban exhibiciones no convencionales. Existían distintos movimientos (como el surrealista, dadaísta, futurista, etc) que se congregaban en el “El Cabaret Voltaire” y realizaban sus performances.
Podemos decir, también, que la performance se relaciona de manera directa con el arte conceptual, emergente en los años 60; cuando artistas como: George Maciunas, Joseph Beuys, y otros, empiezan a crear los primeros happenings y conciertos fluxus. También tiene parentesco con la acción poética, la intermedia, y la acción visual como formas del arte contemporáneo.
A diferencia de otras manifestaciones plásticas, como la pintura y la escultura, la performance construye al sujeto como elemento constitutivo de la obra artística. La pintura y la escultura, tradicionalmente, construyen al objeto como elemento constitutivo de la obra. En la performance es el sujeto mismo quien se recrea como parte de la obra artística, dejando de lado la dicotomía clásica entre sujeto objeto.
Qué es una performance
Una performance o acción artística es una muestra escénica. Una intervención en un tiempo-espacio único e irrepetible.
Partiendo de un concepto/idea se produc una intervención que no cuenta con los límites ordinarios de los espacios en los que estamos acostumbrados a producir e imaginarnos los comunicadores. Esto no quiere decir que puedan o no existir  las instancias tradicionales. Puede ser espontáneo o planificado. Los extremos pueden ser la improvisación absoluta o un performance estructurado en todas sus aristas.
Se parte de una idea que se quiere comunicar, se realiza un guión/o no, se piensa en una atmósfera: elementos sonoros, visuales y estéticos en general; y lo demás viene por añadidura: más espontaneidad – más planificación, muchos objetos – pocos objetos, etc. En fin: se construye la obra que luego será llevada a cabo. Para  la imaginación no hay límites. El espacio es arte, y la recreación del mensaje se da en un “aquí y ahora” (que está en manos de la producción de los equipos de trabajo).
Muchas veces la improvisación, que busca generar provocación o asombro juega un papel principal. También se genera un sentido estético: ya que el espacio es también materia de producción.  
Performance e instalaciones sonoras
En el Taller 2: Lenguaje y Producción Radiofónica, convoca la radiofonía, por ende la sonoridad. Es el desafío para los comunicadores en formación, adaptar en la realización de una performance: un concepto (ideológico, creativo y estético) donde lo sonoro logre captar y estimular a la audiencia-público –que por lo general, y en los tiempos que corren, está acostumbrada a la vorágine de lo visual. Captar y estimular pueden significar lo que los creadores se propongan (humor, poesía, información, etc) en ello consiste la importancia de la construcción del mensaje/idea que atraviesa el concepto matriz de la performance.
Lo Radiofónico, y un consejo
Conviene siempre recordar las herramientas que poseemos. Los géneros y formatos que se ofrecen desde lo sonoro pueden servir de guía. Al realizar una performance comunicamos y además somos creadores, inventores, artistas.
Mi consejo es que el concepto de la performance se fundamente conscientemente en su propia experiencia y se construya colectivamente desde la libertad de invención que les permite el Taller. Y por supuesto: que tenga como objetivo la transmisión de un mensaje/idea que sea de importancia para los creadores.
Sin dudas, experiencias como estas son las que ayudan a consolidar (e incluso conocer y cuestionar) nuestra mirada sobre el mundo, y por ello ayuda a construir nuestro criterio para crear y, por ende, transformar el mundo en que vivimos.
Como comunicadores tenemos, individual y grupalmente, marcos que nos sirven para significar y expresar ese “algo” que queremos dar a conocer; realizar una performance sirve también para hacernos conscientes de que si la comunicación es el mensaje, pues estos mensajes están presentes en todo aquello que podamos imaginar como herramienta comunicativa, con el fin de decir eso que queremos comunicar.

Oportunidad de intervenir el aquí y ahora: transformar el mundo
Cuando era alumna, Judith nos propuso:”transformar el mundo así sea por un instante”, y si bien suena motivador, y lo es, también trae aparejada la responsabilidad de reflexionar a partir de nuestro propio criterio que significa para nosotros transformar el mundo. Algo que debiéramos tomar en cuenta todos los seres humanos, y una gran posibilidad para nosotros como comunicadores en el marco de la realización de una técnica de evaluación y demostración de conocimiento, donde podemos demostrar nuestras ideas y motivaciones como estudiantes de la Licenciatura, en este taller en particular, en esta Universidad pública, nacional y cordobesa.
                                                                                 Atentamente, Daniela Ayelén Argüello

(Alumna del taller en el año 2010 y Ayudante de alumnos en la Cátedra durante el año 2012) – danilarguello@gmail.com


FUENTES:
Introducción a la historia del arte – Editorial BRUJAS. Edición 2013

http://tallerderadioenelaire.blogspot.com.ar/search?q=performances
Y Experiencias y aprendizajes en el Taller II Comisión Judith Gerbaldo

lunes, 2 de septiembre de 2013

Como hacer una cronica para radio



En este material en video, al tiempo de repasar como se hace una crónica en radio, podemos ver como se edita la crónica con los programas de edición que usamos habitualmente.
Manos a la Obra!
Prof. Judith Gerbaldo

martes, 7 de mayo de 2013

T Práctico Barrido de Emisoras. Cronograma de Escucha y Grabación

Día de escucha y grabación VIERNES 3 de MAYO
EMISORAS
HORARIO DE ESCUCHA Y GRABACIÓN
GRUPOS
Radio Nacional Córdoba  AM 750
7 a 11 hs
1

11 a 16 hs
2

16 a 20 hs
3

20 a 24 hs
13



Radio Universidad AM 580
7 a 11 hs
4

11 a 16 hs
5

16 a 20 hs
6



Radio Mitre AM 810
7 a 11 hs
7

11 a 16 hs
8

16 a 20 hs
9



Radio Cadena 3 AM 700
7 a 11 hs
10

11 a 16 hs
11

16 a 20 hs
12



miércoles, 6 de abril de 2011

Un Gran abrazo entre las Radios Comunitarias y el Movimiento Campesino

Martes, 05 de Abril de 2011 12:20

Las radios comunitarias del país se preparan para una gran asamblea nacional este fin de semana en Santiago del Estero junto a los campesinos. Las emisoras que integran el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO) realizarán este viernes 8, sábado 9 y domingo 10 de abril una nueva asamblea que esta vez será en la capital santiagueña y junto a distintas organizaciones que integran el movimiento campesino. Además se espera que 20 nuevas radios comunitarias se sumen como asociadas a la red nacional de FARCO, 6 de ellas emisoras campesinas.

El padre Mariano Ledesma de la FM San Pedro del departamento Guasayán, integrante de la mesa nacional de FARCO y uno de los que está en la organización de la asamblea explicó a Informativo FARCO que la idea es “acompañar al movimiento campesino” en su lucha por la tierra y “acercar las radios al lugar, a la zona del conflicto”. Ledesma indicó que la lucha campesina “está en todo el país pero acá el año pasado se ha notado mucho” porque “ha habido 2 muertes” en conflictos que tienen como víctimas a familias campesinas a las que se intenta despojar de sus tierras. Los distintos conflictos de tierra, especialmente el corte de ruta que realizó el año pasado el Movimiento Campesino de Santiago del Estero, fueron seguidos de cerca e informados por la red noticiosa de FARCO que llega a más de 170 emisoras en todo el país. “Ha querido estar FARCO, las radios de FARCO, cerquita de la problemática campesina, para estar más cerca de la gente que más está sufriendo y por eso se eligió Santiago” para la asamblea anual de la organización.

Las organizaciones campesinas junto a las radios comunitarias que integran FARCO también debatirán sobre las perspectivas que abrió la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y las mejores estrategias para instalar públicamente la visión campesina y los reclamos de tierra ya que en especial en Santiago el campesinado está prácticamente invisibilizado en los medios de comunicación. El director de la FM San Pedro remarcó que el grupo mediático del empresario Néstor Ick es una especie de “pequeño Clarín que está en una sola provincia” y que “las organizaciones campesinas están molestas porque siempre tienen que escuchar una sola voz”.

Con motivo de esta gran asamblea, la red nacional de FARCO emitirá un programa especial que será transmitido en directo hacia todo el país y América Latina el viernes 8 de abril de 17 a 19 con las voces de los campesinos y campesinas santiagueñas y los representantes de las emisoras populares que llegarán a la Madre de Ciudades desde distintos puntos del país.

Entrevista de FARCO a Mariano Ledesma

Tomado de www.farco.org.ar

lunes, 13 de diciembre de 2010

Presentación de Libro y video "Todas las Voces Todos"


Este jueves 16 de Diciembre, a las 18 horas, FARCO - Foro Argentino de Radio Comunitarias- presenta el libro y el video acerca del Programa Todas las Voces Todos en el Hotel Bauen, Av. Callao 360 de la Ciudad de Buenos Aires.

Entre Mayo de 2009 y Noviembre de 2010 se desarrolló el Programa de fortalecimiento para radios Todas las Voces Todos, posibilitando que 30 formadores de Farco recorrieran 100 radios comunitarias, escolares, interculturales y de frontera, con propuestas de formación específicas.

Paralelamente, realizamos un relevamiento socio – organizativo y técnico, para comprender algunas claves de su identidad. Sistematizamos ese cuantioso recorrido y elaboramos El mapa de la Otra Comunicación, experiencia que recupera la corriente latinoamericana de comunicación para el cambio y la movilización social.

El libro (ISBN N° 978-987-26486-0-2 ) presenta reflexiones acerca de la importancia de la formación y la capacitación en los medios comunitarios/ciudadanos, y los aspectos centrales relevados en una investigación única en su tipo. Con textos de todos los formadores que acompañaron las experiencias y aportes conceptuales de Jorge Huergo, M. Mata y Cicilia K. Peruzzo, entre otros.

El video muestra los territorios, las radios y los testimonios de formadores y participantes de este ambicioso Programa que presentamos este jueves con mucho orgullo en el marco de lo que significa el encuentro y el trabajo conjunto entre una política pública de inclusión social en materia de comunicación y las prácticas territoriales y las experiencias concretas en el ejercicio del derecho a la comunicación y los nuevos desafíos que se nos presentan en esta materia de la mano de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Se encontrarán presentes, Judith Gerbaldo, responsable de Formación de Farco, Néstor Busso, presidente de FARCO y del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, y Luis Lázaro, coordinador general del AFSCA.Invitan: FARCO(Foro Argentino de Radios Comunitarias) y AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual) con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación

lunes, 15 de junio de 2009

Radio Abierta por 40 años del Cordobazo







Por Vale((i)) Indymedia Córdoba - Wednesday, Jun. 03, 2009
El viernes 29 de mayo por la tarde se realizó una radio abierta en la plaza Colón del histórico barrio Alberdi, allí donde se protagonizaron importantes hechos durante la rebelión popular del Cordobazo.

A pesar de la lluvia intermitente, espontáneamente vecinas y vecinos se acercaron a los micrófonos para compartir algunas de sus anécdotas y opiniones sobre lo que ocurría 40 años atrás.
La radio abierta estuvo organizada por organismos de derechos humanos (HIJOS, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, Comisión y Archivo Provincial de la Memoria) y otras organizaciones en el marco del recorrido histórico ‘Topografía de la Rebeldía’.
Participaron Radio Revés, FM SUR, el área de comunicación de la mesa de trabajo por los derechos humanos y el Colectivo Indymedia Córdoba quien trasmitió on line desde su sitio web y además por la Red Nacional de Medios Alternativos.

lunes, 8 de junio de 2009

Teorías de la Radio (1927 - 1932) Bertold Brecht La Radio un Descubrimiento Antediluviano?

Recuerdo cómo oí hablar por primera vez de la radio. Fueron noticias irónicas de periódico sobre un huracán radiofónico en toda regla, cuya misión era arrasar América. Pero, como todo, uno tenía la impresión de que se trataba de un asunto no solamente de moda, sino realmente moderno.

Esta impresión se esfumó muy pronto, cuando nosotros también tuvimos ocasión de escuchar la radio. Al principio, naturalmente uno quedaba maravillado y se preguntaba de dónde procedían aquellas audiciones musicales, pero luego esta admiración fue sustituida por otra: uno se preguntaba qué clase de audiciones procedían de las esferas. Era un triunfo colosal de la técnica poder poner por fin al alcance del mundo entero un vals vienés y una receta de cocina. Como quien dice a mansalva.

Cosas de la época, pero ¿con qué objeto? Recuerdo una vieja historia en la que se quería demostrar a un chino la superioridad de la cultura occidental. El chino preguntó: “¿Qué tenéis?” Le dijeron: “Ferrocarriles, automóviles, teléfono.” “Siento tener que decirles – replicó el chino cortésmente – que esto nosotros ya lo hemos vuelto a olvidar.” Por lo que a la radio respecta, tuve en seguida la terrible impresión de que era un aparato incalculablemente viejo, que quedó relegado en el olvido por el Diluvio Universal .

Tenemos la vieja costumbre de ir siempre al fondo de todas las cosas, incluso cuando se trata de risas callejeras más insulsas, si no hay otra cosa. Hacemos un consumo descomunal de cosas cuyo fondo podemos examinar. Y tenemos muy pocas personas dispuestas a renunciar a ellas en el caso dado. El hecho es que siempre nos dejamos dar en las narices por posibilidades. Estas ciudades que ven ustedes levantarse por doquier, han cogido sin duda de sorpresa a una burguesía completamente agotada, gastada por hazañas y fechorías. En tanto esta burguesía las tenga en la mano, serán inhabitables. La burguesía las estima simplemente teniendo en cuenta las perspectivas que lógicamente puedan ofrecer. De aquí la sobrevaloración exorbitante de todas las cosas y no “sólo de las organizaciones que encierran “posibilidades”. Nadie se preocupa de los resultados. Se ciñen simplemente a las posibilidades.

Es un mal asunto.
Si creyera que la burguesía ha de vivir todavía cien años, estoy convencido de que estaría cien años desbarrando a propósito de las inmensas posibilidades que encierra, por ejemplo, la radio. Aquellos que valoran la radio, lo hacen porque ven en ella una cosa para la cual puede inventarse “algo”. Tendrían razón en el momento en que se inventara “algo” para lo cual se tuviera que inventar la radio, de no existir ya. En estas ciudades todo género de producción artística empieza con un hombre que va al artista y le dice que tiene un salón.
Acto seguido el artista interrumpe el trabajo que habla emprendido para otro hombre que le dijo que tenía un megáfono. Pues la profesión de artista consiste en encontrar algo que justifique luego la construcción hecha sin reflexión de un salón o un megáfono. Es una profesión difícil y malsana al proprio tiempo.

Deseo vivamente que esta burguesía, además de haber inventado la radio, invente otra cosa: un invento que haga posible establecer de una vez por todas lo que se puede transmitir por radio. Generaciones posteriores tendrían entonces la oportunidad de ver asombradas cómo una casta, a la vez que haciendo posible decir a todo el globo terráqueo lo que tenía que decir, hizo posible también que el globo terráqueo viera que no tenía nada que decir.

Un hombre que tiene algo que decir y no encuentra oyentes, está en una mala situación. Pero todavía están peor los oyentes que no encuentran quien tenga algo que decirles.

SUGERENCIAS A LOS DIRECTORES ARTISTICOS DE LA RADIO

En mi opinión, deberían ustedes intentar hacer de la Radio una cosa democrática de veras. En este sentido, obtendrían ya toda una serie de resultados si, por ejemplo, disponiendo como disponen de maravillosos aparatos de difusión, dejaran de estar simplemente produciendo sin cesar, en vez de hacer productivos los acontecimientos actuales mediante su simple exposición y en casos especiales incluso mediante una dirección hábil y que ahorre tiempo. Se comprende que, gente que de repente se encuentra con estos aparatos en las manos, quiera inmediatamente organizar cualquier cosa a fin de procurarles material, y encuentren algún que otro nuevo arte industrial que les procure material artificial. Yo ya he visto pasar en el cine, siempre con una vaga inquietud, las pirámides egipcias y los palacios reales indios después de Neubabesberg, para ser fotografiados por un aparato que uno podría meterse cómodamente en la mochila. Opino, pues, que ustedes deberían acercarse más a los acontecimientos reales con los aparatos y no limitarse solamente a la reproducción o la información. Tienen que acercarse a auténticas sesiones del Reichstag y sobre todo también a grandes procesos. Puesto que esto representaría un gran paso hacia adelante, habrá
seguramente una serie de leyes que intentan impedirlo. Tienen que dirigirse a la opinión pública para suprimir estas leyes. El miedo de los diputados a ser oídos en todo el territorio del Reich no puede ser menospreciado, puesto que es justificado, pero tienen que vencerlo, al igual que el miedo que, creo yo, diversos tribunales mostrarían si tuvieran que dictar sentencias ante todo el pueblo. Además, pueden ustedes preparar ante el micrófono, en lugar de reseñas muertas, entrevistas reales, en las que los entrevistados tienen menos oportunidad de inventar esmeradas mentiras, como pueden hacerlo para los periódicos. Sería muy interesante organizar discusiones entre especialistas eminentes. Podrían organizarse en salas grandes o pequeñas, a discreción, conferencias seguidas de coloquio. Pero todos estos actos tendrían ustedes que hacerlos resaltar claramente, con avisos previos, de entre la gris uniformidad del menú diario de música casera y cursos de idiomas.

Por lo que respecta a la producción para la radio, debería ocupar, como se ha dicho, el segundo lugar, pero para ello intensificaría mucho. Raramente se oye hablar de trabajos de músicos realmente importantes para vuestra institución. Carece en absoluto de valor intercalar ocasionalmente en conciertos piezas de éstos músicos y recurrir a ellas eventualmente para dar color de fondo a radiocomedias; sus obras tienen que ser presentadas en toda su importancia por principio, y tiene que haber obras compuestas expresamente para la radio.
Por lo que respecta a la radiocomedia, Alfred Braun ha realizado experimentos interesantes en este sentido. Hay que probar la novela acústica que Arnolt Bronnen está ensayando, y estos experimentos deben ser continuados por otros. Además, para ello hay que invitar a que colaboren únicamente los mejores. El gran poeta épico Alfred Döblin vive en la avenida de Frankfurt, 244 (Berlín). Pero puedo decirles de antemano que todos estos experimentos se estrellan contra los ridículos y miserables honorarios de que la radio dispone para estos fines culturales. En contraste con la retribución muy decente de los actores y demás ejecutantes, los honorarios literarios son tan malos que a la larga estos trabajos no pueden realizarse exclusivamente para la radio. Sin embargo, con el tiempo tienen ustedes que terminar por crear una especie de repertorio, es decir, presentar piezas a intervalos determinados, pongamos por caso: anualmente.

Tienen que instalar un estudio. Sin experimentos es sencillamente imposible aprovechar íntegramente sus aparatos o lo que para ustedes sea eso.

Especialmente para los dos últimos puntos de mis sugerencias es requisito indispensable que rindan cuentas públicamente de las fabulosas sumas que la radio recauda y expliquen la aplicación que se da a este dinero público, hasta el último céntimo.

25 de diciembre de 1927.

APLICACIONES

La cuestión de cómo se puede utilizar el arte para la radio y la cuestión de cómo se puede utilizar la radio para el arte – dos cuestiones muy distintas – tienen que subordinarse siempre a la cuestión, de hecho mucho más importante, de cómo se pueden utilizar el arte y la radio en general.
Esta cuestión se contestará, si tenemos razón o nos la dan, de la siguiente manera: arte y radio tienen que ponerse a la disposición de fines pedagógicos. La posibilidad de llevar a cabo una de estas formas pedagógicas directas de utilización del arte no parece hoy indicada, porque el Estado no tiene ningún interés en educar a su juventud para el colectivismo.

El arte debe empezar allí donde hay imperfección.

Por más que el mirar quede eliminado, esto no quiere decir que no se vea nada, sino precisamente que se ve tan bien que se ven una infinidad de cosas, tantas “como se quiera”. Estos resultados tendrían naturalmente que quedar en la superficie acústica (...)

Fragmentario

COMENTARIOS A “VUELO TRANSOCEÁNICO”

“Vuelo transoceánico” no es un estimulante, sino un medio docente. El “Vuelo transoceánico” no tiene ningún valor, si uno no se ejercita en él. No posee ningún valor artístico que justifique una audición que no tenga por objeto esta instrucción. Es un objeto de enseñanza y se divide en dos partes. Una parte (las canciones de los elementos, los coros, los ruidos del agua y de los motores, etc.) tiene la misión de posibilitar el ejercicio, es decir, introducirlo e interrumpirlo, cosa que es preferible realizar con un aparato. La segunda parte, la pedagógica (la parte del vuelo), es el texto del ejercicio: el ejercitante es oyente de una parte del texto y locutor de la otra. De esta manera resulta una cooperación entre el aparato y el oyente, en la que importa más la precisión que la expresión. Hay que recitar y cantar el texto mecánicamente, hacer una pausa al final de cada verso, leer mecánicamente la parte escuchada.

“En seguimiento de los principios: el Estado debe ser rico, el hombre debe ser pobre, el Estado debe comprometerse a poder hacer mucho, al hombre hay que permitirle hacer poco, el Estado debe, en lo que a la música respecta, producir todo lo que requiere aparatos especiales y aptitudes especiales, pero el individuo debe hacer un ejercicio. Sentimientos errantes en libertad con ocasión de la música, pensamientos especiales como ocurren al escuchar música, agotamiento corporal como acontece fácilmente en el simple escuchar música, todo eso son desviaciones de la música. Para evitar tales desviaciones, el individuo participa en la música, siguiendo también a este respecto el principio: actuar es mejor que sentir, siguiendo con los ojos la música en el libro y entrando en los pasajes y voces dejados en blanco, cantándolos para sí o junto con otros (clase).”

No hay que suministrar a la radio, sino modificarla

“Vuelo transatlántico” no ha de servirse de la radiodifusión actual, sino que ha de modificarla. La concentración de medios mecánicos, así como la especialización creciente en la educación – procesos que hay que activar -, requieren una especie de rebelión por parte del oyente, su activación y su rehabilitación como productor.

El experimento radiofónico de Baden-Baden

La utilización de “Vuelo transatlántico” y la utilización de la radio en esta otra forma ha sido demostrada en el Festival de Música de 1929 en Baden-Baden. A la izquierda del podio estaba colocada la orquesta de la radio con sus aparatos y cantores, a la derecha el oyente, quien, con una partitura delante, ejecutó la parte del vuelo, como parte pedagógica.
Cantó sus notas con el acompañamiento instrumental que le proporcionó la radio. Leyó la parte recitada sin identificar su propia sensibilidad con el contenido sentimental del texto, haciendo una pausa al final de cada verso, a la manera, por tanto, de un ejercicio. En la pared de fondo del estrado estaba la teoría, que de esta manera se demostraba.

¿Por qué no utilizar “Vuelo transoceánico” como objeto de enseñanza y no modificar la
radio?

Este ejercicio sirve de disciplina, que es la base de la libertad. Claro que el individuo recurrirá por si mismo a un estimulante y no a un objeto de enseñanza que no promete ni beneficio ni ventajas sociales. Tales ejercicios sirven al individuo en tanto sirven al Estado, y sirven únicamente a un Estado que quiere servir a todos en la misma medida. “Vuelo transoceánico” no tiene, por tanto, un valor estético ni un valor revolucionario, independiente de su aplicación, que sólo el Estado puede organizar. Su justa aplicación, sin embargo, lo hace tan revolucionario que el Estado actual no tiene ningún interés en organizar este tipo de ejercicios.

Retransmisión con el falso empleo de la forma de concierto

El siguiente ejemplo muestra cómo su aplicación decide sobre el texto: la figura de un héroe público en “Vuelo transoceánico” podría utilizarse para dar lugar a que el oyente, digamos, de un concierto se separe de la masa compenetrándose con los héroes. En una audición de la obra en forma de concierto, por tanto falsa, la parte del vuelo, al menos, tiene que ser cantada por un coro, a fin de no destruir del todo el sentido del conjunto. Únicamente con el yo canto colectivo (yo soy Fulano de Tal, yo entro, yo no estoy cansado, etc.) se puede salvar algo del resultado pedagógico.

Brecht, Surhkamp, 1930.

LA RADIODIFUSIÓN COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN

Discurso sobre la función de la radiodifusión

Nuestro orden social, que es anárquico – si uno puede imaginarse su anarquía de órdenes, esto es, una confusión mecánica y sin relación mutua de complejos en sí ampliamente ordenados de la vida pública ., nuestro orden social anárquico en este sentido,hace posible que se hagan y se desarrollen inventos que han de conquistar primero su mercado, demostrar su razón de ser, en una palabra, inventos que no se hacen por encargo.
Así pudo la técnica estar preparada para recibirla. No era el público quien había esperado la radio, sino la radio que esperaba al público; y para caracterizar con más exactitud aún la situación de la radiodifusión, digamos que no era la materia prima la que, en virtud de una necesidad pública, esperaba métodos de fabricación, sino que son los métodos de fabricación los que andan buscando angustiosos una materia prima. De repente se tuvo la posibilidad de decirlo todo a todos, pero, bien mirado, no se tenía nada que decir. Y ¿quiénes eran todos? Al principio se las arreglaban sin pensar en ello. Miraban a su alrededor buscando dónde se dijera algo a alguien, e intentaban colarse dentro con la simple competencia, y decir cualquier cosa a cualquiera. Esto fue la radiodifusión en su primera fase en calidad de sustituto. Sustituto del teatro, de la ópera, del concierto, de las conferencias, del café concierto, de la prensa local, etc.

Desde un principio la radiodifusión ha imitado casi todas las instituciones existentes que tienen algo que ver con la difusión de la palabra o del canto: en la Torre de Babel surgió una confusión y una yuxtaposición que no podía pasar por alto. En este bazar acústico se podía aprender a criar gallinas en inglés a los acordes del Coro de Peregrinos, y la lección era tan barata como el agua corriente. Fue la juventud dorada de nuestro paciente. Ignoro si esta época se ha acabado, pero, de ser así, este joven, que para venir al mundo no necesitó presentar ningún certificado de aptitud, tendrá a la postre que buscar como mínimo una meta de su vida. También el hombre, al llegar a la edad madura, cuando ha perdido ya su inocencia, se pregunta para qué está en realidad en el mundo.

Ahora bien, por lo que respecta a esta meta de la vida de la radiodifusión, en mi opinión no puede consistir en simplemente amenizar la vida pública. No solamente ha demostrado poca aptitud para ello, también nuestra vida pública muestra desgraciadamente poca aptitud a ser amenizada. Yo no estoy en contra de que se instalen receptores en las estufas públicas de los sin trabajo y en las prisiones (evidentemente uno se explica que de esta manera se puede alargar la vida de estas instituciones de forma barata), pero la misión principal de la radio no puede ser la de montar receptores hasta bajo los puentes, por más que represente un gesto noble proveer de lo mínimo – a saber, de una audición de los “Maestros Cantores” – a aquellos que deseen pasar ahí sus noches. Hace falta tacto. A mi modo de ver, tampoco basta la radiodifusión como método para volver a hacer íntimo el hogar y posible la vida de familia, por lo que sigue siendo discutible si lo que la radio no puede conseguir es de todos modos deseable. Pero prescindiendo de su función dudosa (quien mucho promete, no dará nada a nadie), la radio tiene una cara donde debería tener dos. Es un simple aparato distribuidor, simplemente reparte.

Y para ser ahora positivos, es decir, para descubrir lo positivo de la radiodifusión, una propuesta para cambiar el funcionamiento de la radio: hay que transformar la radio, convertirla de aparato de distribución en aparato de comunicación. La radio sería el más fabuloso aparato de comunicación imaginable de la vida pública, un sistema de canalización fantástico, es decir, lo sería si supiera no solamente transmitir, sino también recibir, por tanto, no solamente oír al radioescucha, sino también hacerle hablar, y no aislarle, sino ponerse en comunicación con él. La radiodifusión debería en consecuencia apartarse de quienes la abastecen y constituir a los oyentes en abastecedores. Por ende, todos los esfuerzos de la radiodifusión en conferir realmente a los asuntos públicos el carácter de cosa pública, son absolutamente positivos. Nuestro gobierno tiene necesidad de la actividad radiofónica al igual que nuestra administración de justicia. Cuando gobierno o justicia se oponen a esta actividad radiofónica, es que tienen miedo y no pertenecen sino a tiempos anteriores a la invención de la radio, aunque no anteriores a la invención de la pólvora. Desconozco tanto como ustedes las obligaciones, pongamos por caso, del Canciller, es cosa de la radio explicármelas. Pero forma parte de estas obligaciones de la autoridad suprema informar regularmente mediante la radio a la nación de su actividad y de la legitimidad de su actuación. La tarea de la radiodifusión, como todo, no se agota con transmitir estas informaciones. Además de esto, tiene que organizar la manera de pedir informaciones, es decir, convertir los informes de los gobernantes en respuestas a las preguntas de los gobernados. La radiodifusión tiene que hacer posible el intercambio. Sólo ella puede organizar en grande las charlas entre los ramos del comercio y los consumidores sobre la normalización de los artículos de consumo, los debates sobre subidas del precio del pan, las disputas de las comunas. Si consideraran esto utópico, les ruego reflexionen sobre el por qué es utópico.

Pero, sea lo que fuere lo que la radio trate de hacer, su empeño deberá consistir en hacer frente a aquella inconsecuencia en la que incurren tan ridículamente casi todas nuestras instituciones públicas.

Tenemos una literatura intrascendente, que no solamente se preocupa de no tener trascendencia, sino que no repara esfuerzo alguno para neutralizar a sus lectores, representando todas las cosas y situaciones sin ninguna transcendencia. Tenemos centros culturales intrascendentes, que se esfuerzan angustiosamente por impartir una formación que carece de consecuencias y que es la consecuencia de nada. Todas nuestras instituciones ideológicas ven su misión principal en mantener intrascendente el papel de las ideologías, de acuerdo, con un concepto de cultura según el cual la configuración de la cultura ya está terminada y la cultura no tiene necesidad de ningún esfuerzo creador continuado. No pertenece aquí analizar en interés de quién repercuten estas instituciones intrascendentes, pero cuando se halla una invención técnica de una utilidad tan natural para distintas funciones sociales con un esfuerzo tan angustioso por quedarse intranscendentemente en pasatiempos cuanto más inofensivos mejor, entonces surge incontenible la pregunta de si no existe ninguna posibilidad de evitar el poder de la desconexión mediante la organización de los desconectados. Cualquier ofensiva en esta línea, por pequeña que fuera, habría de tener inmediatamente un resultado natural, que sobrepasaría en mucho al resultado de todos los programas de carácter culinario. Cualquier campaña con un programa claro, por tanto, cualquier campaña encajada realmente en la realidad, que tenga por meta modificar la realidad, aun cuando sea en asuntos de la más modesta importancia, como por ejemplo, la adjudicación de obras públicas, aseguraría a la radiodifusión una eficacia muy distinta, incomparablemente más profunda, y le conferiría una importancia social muy distinta de la de su actual postura puramente decorativa. Por lo que se refiere a la técnica a desarrollar en todas estas tentativas, se orienta de acuerdo con su misión principal, a saber: el público no sólo tiene que ser instruido, sino que también tiene que instruir.

Misión formal de la radiodifusión es dar a estas tentativas instructivas un carácter interesante, es decir, hacer interesantes los intereses. Puede incluso dar una forma artística a una parte, especialmente la destinada a la juventud. Apoyarían este anhelo de la radio de dar forma artística a lo instructivo aspiraciones del arte moderno que quieren dar al arte un carácter didáctico.

Como ejemplo de estos posibles ejercicios, que utilizan la radio como aparato de comunicación, he comentado ya “Vuelo transoceánico” de la semana musical de Baden- Baden de 1929. Es un ejemplo de cómo utilizar de forma nueva estos aparatos de ustedes.
Otro ejemplo sería la “Lección de buena inteligencia de Baden”. Aquí la parte pedagógica que asume el “oyente” es la de la tripulación del avión y el de la multitud. Comunica con la parte del coro calificado que corre a cargo de la radio, con la del payaso, con la del locutor. Me limito ...[ahora] a discutir ... [el] principio, porque la confusión en lo estético no es la causa de la enorme confusión sobre la función por principio de la radio, sino su simple consecuencia. El error – un error muy útil para algunos – que existe sobre la función propiamente dicha de la radio no se zanjará actuando con sentido estético. Podría decirles que quizá la aplicación de los conocimientos teóricos de la dramática moderna, o sea, de la dramática épica, en el campo de la radiodifusión, podría hacer madurar frutos extraordinariamente fecundos.

Nada menos adecuado que la vieja ópera, que persigue la creación de estados de embriaguez, pues encuentra al hombre aislado junto al receptor y, de todos los excesos alcohólicos, ninguno es tan peligroso como el copeo silencioso.

También el viejo drama de la dramaturgia shakesperiana es casi inservible para la radiodifusión, pues junto al receptor el individuo solo y aislado, en vez de una multitud en contacto, es obligado a invertir sentimientos, simpatías y esperanzas en intrigas cuyo único objetivo es dar al individuo dramático la oportunidad de expresarse.

El drama épico, con su carácter numérico, su alejamiento de los elementos, esto es, la separación entre imagen y palabra y entre las palabras y la música, pero sobre todo su actitud didáctica, tendría para la radio una infinidad de sugerencias prácticas. Pero su aplicación puramente estética no conduciría más que a una nueva moda, y ¡ya estamos hartos de viejas modas! Si el teatro se dedicara al drama épico, a la representación pedagógico-documental, la radio podría entonces llevar a cabo una forma enteramente nueva de propaganda en pro del teatro, a saber, la información real, una información indispensable. Este tipo de comentario, estrictamente vinculado al teatro, complemento perfectamente válido, congénere del drama mismo, podría desarrollar formas completamente nuevas, etc. También sería posible organizar una colaboración directa entre organismos teatrales y radiofónicos. La radio podría transmitir los coros al teatro, de la misma manera como podría dar a conocer públicamente las decisiones y producciones del público, resultado de actos colectivos tipo meetings con piezas instructivas, etc.

No pondría en práctica este etcétera, si no pasara a propósito a tratar de las posibilidades de separar ópera del drama y ambos del guión radiofónico o de resolver cuestiones estéticas del mismo tenor, aunque ya sé que es esto lo que ustedes tal vez esperan de mí, puesto que se proponen vender arte mediante su aparato. Pero, para estar en venta, el arte tiene que ser hoy comprable. Y yo preferiría no venderles nada a ustedes, sino tan sólo hacerles la propuesta de hacer en principio de la radiodifusión un aparato de comunicación de la vida pública. Es una innovación, una sugerencia que parece utópica y que yo mismo califico de utópica al decir: la radio podría o el teatro podría; sé que las grandes instituciones no pueden todo lo que podrían, tampoco todo lo que quieren. Quieren que nosotros las proveamos, las renovemos, las mantengamos en vida con innovaciones.

Pero no es en absoluto misión nuestra renovar las instituciones ideológicas, sobre la base del orden social establecido, mediante innovaciones, sino que con nuestras innovaciones tenemos que impulsarlas a su misión básica. Por tanto, ¡en pro de las innovaciones, en contra de la renovación! Mediante sugerencias continuas, incesantes, para la mejor utilización de los aparatos en interés de la comunidad, tenemos que estremecer la base social de estos aparatos, discutir su empleo en interés de los menos.

Impracticables en este orden social, practicables en otro, las sugerencias, que a pesar de todo sólo representan una consecuencia natural del desarrollo técnico, sirven a la propagación y formación de este otro orden.

1932

lunes, 10 de noviembre de 2008

La Radio Comunitaria según Manu Chao



AVISO DE VIENTO EN GRAN SOL. LA RADIO COMUNITARIA SEGÚN MANU CHAO

Durante su última estadía en Buenos Aires, en noviembre de 2007, Manu Chao se permitió
pensar la noción de radio comunitaria desde sus propósitos pero sobretodo alentar algunas líneas para construir propuestas musicales, agendas de contenidos, experimentos sonoros y editoriales. En el medio de la noche y sobre una mesa de madera realizamos esta navegación hacia los transmisores del rumor, el boca en boca, la canción de todas las horas y el pronóstico del tiempo para los marineros
[1].

VLR: ¿Cuál crees que es la importancia que las radios comunitarias, como espacios de
construcción de sentido, tienen para una sociedad?
Manu Chao: La importancia es básica: romper un poco el pensamiento único de las radios fuertes que donde estés en el mundo parecen que son todas la misma y que se toman poquísimo riesgo a nivel musical y de pensamiento, que se quedan en un divertimento un poco flojo, no muy creativo y de consumismo. Lo que venden es publicidad.
Todas las radios comunitarias rompen un poco ese monolítico pensamiento, permiten que otras voces se hagan oír, que otras músicas se hagan oír y que muchísimos artistas, músicos pero también los que hablan al micro, los voy a llamar filósofos, hablen de la vida, comenten lo que pasa. También dan una fuerza de proximidad, están mucho más cerca las radios comunitarias de lo que es su barrio o su ciudad que muchas radios grandes.

VLR: Si tuvieras que pensar la propuesta musical de una radio comunitaria, ¿cuáles serían los criterios que le sugerirías tener en cuenta a un musicalizador hoy, en esta época?
MC: Primero, lo básico es tener materia prima, es decir música, y ahí tener la confianza de los músicos y que los músicos traigan espontáneamente la música a la radio.
Como me pasa a mí, que muchísima gente me trae música que es una felicidad, luego la escucho yo y se me queda en casa. Por eso hicimos lo de la Radiolina en el pagina web, para que esa música sea difundida para mucha gente. Es una función básica esa, y luego el experimento.
Se pueden hacer mil, el de crear música en vivo, de grabar en vivo, de experimentar a otros niveles no sólo música pregrabada sino la cuestión del vivo es interesante. Eso es una de las posibilidades también y que la radio pueda llegar a ser un centro de creación, así como tener su propio sello.
Al fin y al cabo una radio puede ser también un sello, no discográfico sino musical, tener su propia línea o variada o un estilo propio que también es bonito. Creando música en la propia radio. Como teníamos nosotros un circo en Francia, la caravana de los barrios, donde íbamos a instalar ese circo por todos los barrios de la periferia de Francia y más o menos teníamos lo mínimo de dinero para montar la infraestructura pero luego nunca nos quedaba dinero para invitar a músicos o pagarlos, no había. Entonces esa urgencia obligó a que todos los que montaban la caravana se hicieran músicos ellos mismos para llenar el escenario porque sino no había dinero para pagar la banda. Y pues una radio también puede tener a lo mejor su propia fuente de inspiración y que la radio misma genere su propia música, eso puede ser bonito.

VLR: ¿Y cuando escuchás una radio qué cosas te llaman la atención? ¿Qué le pedís a la radio como sistema de comunicación, como oyente? ¿Qué es lo que te atrapa de la radio?
MC: Puede haber mil maneras, no hay una, lo que te va a atrapar más que todo es una buena sorpresa, lo que no te esperas. Que sea en una radio o en un escenario es el fundamento del artista, sorprender a la gente, el contrapié como se dice en el fútbol. A mí siempre me convence la sorpresa, te esperas algo y te la pasan por el otro lado, es un arte difícil pero siempre muy agradecido por el oyente. Y bueno, me gusta escuchar música, me va la tertulia también, la conversación abierta, me va eso, y evitar el tono único, puede ser un rato de música, un rato de charla, que cuando vos estás oyendo no tengas ganas de cambiar de canal, que te vaya sorprendiendo siempre.

VLR: ¿Qué temas te parece que sería importante/estratégico en este momento que una radio comunitaria trabaje con su audiencia?
MC: Depende muchísimo del entorno de esa radio, dónde esté ubicada esa radio. Los temas son múltiples y en cierto modo tienen que tener raíz en el lugar donde emite la radio. O ninguna raíz, también es interesante.
Para alguien que no tiene la oportunidad de viajar es interesante que le lleguen cosas de afuera. Hay que buscar el equilibrio entre los dos lados, tener esa raíz profunda con tu entorno, hasta donde llegue la radio, los oyentes, la vida cotidiana, las inquietudes que son las de un barrio, una ciudad y luego también permitir viajar y explicar a la gente de un barrio de Mendoza cómo es vivir en Senegal, cómo es la música de ahí, qué se come, a qué huelen los mercados.

VLR: Para las radios comunitarias siempre fue importante la construcción en red, a partir del desarrollo de articulaciones, alianzas. ¿Qué podes decir de ese concepto, el de red, de esa práctica de autoría colectiva?
MC: Lo de funcionar en red permite lo que decíamos antes: intercambiar programas. Permite llegar a otros barrios y si una radio de Mendoza está en contacto con una de Cuba, para la radio cubana puede ser importante entender cómo se vive en la realidad de Mendoza y al revés. Y esa red es muy importante para lo que decíamos antes, que cada radio comunitaria sea también una ventanita abierta sobre el mundo, no sólo sobre el barrio.

VLR: Desde el sistema se ha venido diciendo que las radios comunitarias son experiencias sólo testimoniales, precarias, poco profesionales, y que de algún modo están “condenadas” a la marginalidad. ¿Que opinión tenés al respecto? De hecho en nuestro país la Ley de Radiodifusión sigue siendo la de la dictadura.
MC: Si, eso es una vieja historia: las frecuencias. Para el poder siempre fue importante, es
control de las cabezas y ahí siempre lo tuvieron súper resguardado. Claro, no les interesa que la gente tenga acceso a opiniones diversas, el gobierno siempre quiere que la opinión del gobierno sea monolítica y tener el monopolio de la información. Gobierno o multinacionales, depende pero van bastante juntas. Siempre hubo esa guerra de las ondas que en Francia se liberó en el 81 cuando llegaron los socialistas y liberaron las ondas y fue un momento creativo increíble, tanto que las volvieron a cerrar. Hubo 5, 6, 7 años en Francia de radio libre que fue un momento de radio increíble. Todos hemos flipao porque pasaba de todo.
Luego con el tiempo a nivel legal se dieron cuenta que eso podía ser un peligro y las volvieron a cerrar y de las radios libres guardaron una o dos y dejaron morir las otras y quedaron dos o tres que le dieron permiso y al final se volvieron radios como las otras. O peores. Siempre hubo ese intento de controlar la radio o la televisión que eran los dos canales para llegar a la gente. Hoy se abrió algo que rompió las reglas del juego: Internet. Nadie tiene que pedir permiso a nadie para emitir por Internet, y eso libera mucho el tema, porque ha abierto millones de pequeños caminitos entre gente y gente y yo no soy especialista pero diría que cualquiera puede hacer radio hoy en día por Internet. Y eso es súper positivo. Pero igual, en Internet es exactamente el mismo problema que en las ondas, porque caminitos los tenemos ya abiertos y ya nadie nos podrá quitar eso pero el flujo gordo de Internet lo siguen
controlando los mismos. Se ha ganado algo ya que miles de caminitos de información están ahí abiertos pero el gran grifo de la red lo siguen controlando los mismos. Digamos que una radio que funciona por Internet y que le va súper bien en algún momento va a tener un problema de ancho de banda y ahí empieza el problema, eterno problema.

VLR: ¿Qué le dirías a ese chico que está en un estudio de una radio chiquita tratando de experimentar y encontrar una idea propia, un sonido nuevo? ¿Cómo lo alentarías?
MC: Que se lo tome como un juego, que no se lo tome demasiado a serio, la seriedad para lo artístico… puede servir, pero hay que tomárselo con cierto distanciamiento, hay que disfrutar del momento. Si estás disfrutando lo que estás haciendo está bien, si lo estás como sufriendo en las ansias de la creación, yo personalmente ahí me voy al bar o a hacer otra cosa. Pero son técnicas propias, cada uno tiene su manera de ser creativo, no hay una manera, hay miles, yo acabo de explicar la mía.
Si inicias un proceso creativo y estás en el compromiso de acabarlo puedes pasar por momentos que son duros porque al fin y al cabo es trabajo, hay dedicación que hay que dar, tu puedes estar haciendo tu radio y preparando tu radio cuando todos tus amigos están en la taberna tomándose un fernet y ahí pues… ahí está el juego del niño: todos mis amigos están en el bar pero yo aquí haciendo mi radiecita me lo estoy pasando súper bien también. Sé lo que estoy haciendo, sé porqué estoy aquí, sé que esto me construye como persona y el hecho de construirme como persona a través de esta radio pues le puede llegar a otra gente y de ahí va a llegar un feedback y ese feedback será lo que será pero te dará conciencia de lo que estás haciendo.

VLR: ¿Te acordás la primera vez que escuchaste una radio?
MC: Sí, creo que sí, yo era pequeñito, cuando yo me levantaba para la escuela, era Radio France… France dans terre y por la mañana pasaban algo que me fascinaba, la meteo, el pronóstico del tiempo, pero para los marineros, la meteo marina. Me fascinaba eso de “aviso de viento en gran sol”. Me fascinaba y en mi disco Próxima Estación el Boby Marley empieza con la meteo marine que yo escuchaba de pequeñito. Está la voz de esa señora fabulosamente bella y profunda que sigue haciéndolo aún, dice el pronóstico. Me hice muy amigo de ella, 30 años después. Y sí, los primeros recuerdos que tengo de escuchar radio son esos, la meteo marina.

VLR: Si tuvieras la posibilidad que se escuche una única canción a la misma hora una noche en Latinoamérica y que millones de personas juntas puedan oírla al mismo tiempo. ¿Cuál sería esa canción?
MC: Que todo el mundo esté escuchando… ¡Uh, que pregunta más difícil! Si fuera a nivel mundial, cualquiera de Bob Marley. A nivel sólo Latinoamérica, para quedarse en lo clásico, un buen Pedro Navaja, nos sirve a todos. ¡Qué letra! Sinceramente, si en cualquier momento toda
Latinoamérica sintoniza la misma radio y salieran aunque sea cinco minutos de Radio Colifata, sería muy bonito.

VLR: ¿Y una canción tuya?MC: ¿De las mías? La Primavera, puede ser. Una ciudad de válvulas a la que le llega el viento. Lejos un incendio. Lejos un niño lleva un cuchillo por los cables de una antena. Llegan barcos. Ladra fuerte un perro.•
[1] Gastón Montells - Mayo de 2008

jueves, 1 de mayo de 2008

Otra Breve referencia a la Historia de la Radio


De Marconi a Nuestros días. Las radios Populares de América Latina
Cuándo y Cómo comenzó la pasión por la radio? De dónde viene esa necesidad de comunicarse con las y los otros? Revisaremos los orígenes, las luchas y sobre todos los logros históricos y sociales del medio de comunicación que está en todos los rincones, en todas las horas y en todas las generaciones.
Cuándo nacen las Radios Escolares, estudiantiles, juveniles? ¿Dónde están y qué experiencias han sido exitosas? ¿Para qué tener una radio o hacer programas radiales? ¿Acaso no nos basta con la radio comercial? ¿Qué la diferencia y cómo podemos ser originales construyendo la propia emisora juvenil?
El italiano Marconi en Inglaterra y los “Locos de la Azotea” en Argentina[1]
En un principio no teníamos radio, y antes tampoco medios gráficos, ni qué hablar de Internet, emails o jueguitos electrónicos. La creatividad e inventiva propia de la naturaleza humana fue encontrando y ampliando posibilidades, desde Gutenberg a esta parte muchos logros han marcado la historia de la humanidad. Y lograron impactar sorprendentemente en la vida cotidiana, en los consumos culturales, en los hábitos de la ciudadanía y en los modos de vincularse de la gente.
Hace tiempo, algunos investigadores empezaron a preguntarse por qué se producía el eco de la voz humana en algunos cañadones y cavernas. Otros descubrieron que en una de las capas de aire que cubre la tierra hay energía eléctrica, que se mueve de un lugar a otro en forma de ondas. Otros estudiosos aprovecharon esos avances para trasladar el sonido a otros lugares, formando especies de carreteras en el aire para que la voz humana se traslade de un lugar a otro.
¿Qué dirían los genios de antes, al ver cómo sus investigaciones que parecían una locura ayudaron a crear lo que hoy es el milagro de la comunicación a través de la radio? Muchos, a lo largo de la historia, aportaron en el invento de la radio y creación de la radiodifusión, y muchos otros siguen aportando a su desarrollo. Es un trabajo creativo de nunca acabar.
El italiano Guillermo Marconi en 1896 presentó y patentó en Inglaterra su invento de la radiotelegrafía sin hilos [2]. En 1903 aparece en el diario The Times, de Londres, lo que se consideró el primer despacho radiotelegráfico escrito desde el otro lado del Océano Atlántico. En 1912 con el trágico hundimiento del vapor Titanic, se modificaron las reglas de comunicación en alta mar y obliga a que las naves viajen con dos radiooperadores y no con uno, como sucedía hasta ese momento.
En 1914 con la 1era Guerra Mundial, se interrumpe la llegada a la Argentina de documentación y bibliografía extranjera sobre radiotelefonía. La radio por entonces pasó a ser utilizada como una herramienta estratégica al servicio d ela guerra, su utilización con fines artisticos o de difusión se postergó hasta 1918, cuando se firmó la paz.
En Argentina existían radioaficionados desde 1910, los historiadores recuperan los avances en la provincia de Buenos Aires, cuando Marconi llegó a nuestro país y desde la ciudad de Bernal se comunicó con bases ubicadas en Canadá e Irlanda. Pero recién “el 27 de Agosto de 1920 se reconoce el nacimiento de la radio en La Argentina, producto de la inventiva y la genialidad de un grupo de pioneros conocidos como los “Locos de la Azotea”
Enrique Susini, Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero son los pioneros que se ganaron el mote de “los locos de la azotea” y que con un equipo muy humilde (de tan solo 4 vatios) “que parecía atado con piolines” lograron transmitir la Ópera Parsifal, desde el teatro Coliseo. Aún existen copias de aquella primera emisión de radio en Argentina, que tienen muy mal sonido pero transmite una profunda emoción, con la certeza de estar haciendo historia.
Según un historiador muy reconocido de la radio, como Ricardo Gallo[3], la del Coliseo fue “la primer transmisión de radio del mundo, porque estaba dirigida a todo el mundo” y añade: “Las transmisiones realizadas con la finalidad de ser captadas por el público masivo conforman lo que se denomina radiodifusión, una forma de escucha donde emisor y receptor no dialogan. Dos tripulantes de un barco intercambiándose informaciones que no saldrán de su ámbito practican, en cambio, la radiotelefonía”
Cuando los pioneros de la radio descubrieron que se podía transmitir el sonido a través del espacio, tanto en Argentina como en otros lugares del mundo, comenzó la moda de la radio como medio para comunicar masivamente toda clase de mensajes, para difundir ideas, para ganar dinero. Nacen así las empresas de radio. De esta manera, se comenzó a llenar el espacio de ondas que llevaban y traían mensajes, noticias, humor y música.[4]
Los gobiernos hicieron leyes para reglamentar el uso de la radio, y los radiodifusores comenzaron a ordenar los programas que ofrecían a los oyentes que cada día crecían en todo el mundo. Desde que apareció oficialmente la radio; poco a poco se desarrolló, ofreciendo programas, comentarios, mensajes, transmisiones deportivas y música con artistas que cantaban en vivo y en directo antes que se inventaran los discos.
Los pueblos de los diferentes lugares del mundo donde había radios lo aceptaban rápidamente como a un medio de información, porque los entretenía y los hacía escuchar mensajes. La radio no se quedó ahí. Comenzó a ofrecer noticias en horarios especiales y con ello se inició la competencia con la prensa escrita.

Desarrollo de la radio en el tiempo
Desde sus comienzos, la radio ha vivido y sigue viviendo etapas de cambios de acuerdo con el avance de la tecnología. Si bien es cierto que la radio fue toda una novedad en los primeros meses de su aparición, mucha gente comenzó a aburrirse por los ruidos que interferían las transmisiones. Por esta razón, durante los primeros 5 ó 6 años la principal preocupación fue estudiar y trabajar para mejorar la parte técnica y la calidad del sonido de la radio.
La creatividad de los radialistas fue constante, se preocupaban por acompañar sus largos minutos de locución con efectos de sonido de la calle para darles más realismo a sus mensajes.
En las primeras épocas, la radio funcionaba a galena, mas adelante vendrían los transistores, luego las pilas, hasta llegar a la actualidad en que podemos escuchar nuestra radio favorita por internet en cualquier lugar del mundo!!!!

Leyes para la radiodifusión
Los siguientes años, hasta 1930, fueron para reglamentar, mediante leyes, la radiodifusión. Por esa misma época, la publicidad radial comenzó a hacer sentir su peso. Los programas informativos ganaron muchos simpatizantes y la pelea entre las radios y los periódicos se hizo más grande.
En 1927 se establecieron normas para el manejo de los espacios radioeléctricos, con el fin de evitar interferencias entre las mismas emisoras.

Aparición de los Radio Receptores
Al mismo tiempo de la proliferación de emisoras, comenzó la gran producción de radio receptores. Para el año 1930, se calcula que en Estados Unidos había 13 millones de receptores y en Europa 8 millones. La competencia entre la prensa y la radio obligó a ambos medios a trabajar con creatividad. La radio contrata cantantes, se forman archivos grabados con buena música y se transmiten recitales y conciertos. Primer disco: En estos mismos años comenzó la grabación de sonidos, especialmente la música en discos, con lo cual mejoró mucho la calidad de los programas radiales. En 1927 se grabó el primer disco con el tema musical "El Mesías", de Handel.

Noticias al momento
Con la aparición del teléfono, las noticias se hicieron más fuertes en la radio. Gracias a la conexión del teléfono con la emisora, los reporteros difundieron noticias desde cualquier lugar y en cualquier momento. Los oyentes no sólo aceptaron la nueva modalidad de las radios, sino que exigieron más y mejores servicios informativos. De esa manera, se lograron reportes que hicieron historia, con las voces de presidentes y altas autoridades nacionales.

Modalidades de la radio
Emisoras Estatales ó Públicas
En Europa fueron los gobiernos quienes se apropiaron de las emisoras, al ver el impacto en la sociedad; así surgieron las grandes Emisoras Estatales, cuyos mensajes eran controlados.

Emisoras Comerciales ó Privadas
Desde un comienzo se desarrollaron en Estados Unidos las emisoras privadas que hoy conocemos como Comerciales, con ánimo de lucro. Hoy son las transnacionales de la comunicación.

Emisoras Educativas ó de gestión Social
Por su parte, en América Latina hacia 1950, con la aparición de los transistores, la radio se puso al alcance de los pobres, incluyendo los campesinos que no tenían energía eléctrica en sus comunidades. Ahí comenzó la nueva historia de la radiodifusión. Aparecieron las emisoras educativas.

Emisoras Populares de América Latina
El nacimiento de las radios educativas en América Latina no se dió en todos los lugares por igual. En cada sitio los pueblos las hicieron surgir según sus necesidades, veamos algunas claves que impulsaron las radios educativas, comunitarias y emisoras escolares.

La pionera en nuestro continente fue la desaparecida Radio Sutatenza, nació en Colombia en 1948 y estuvo 40 años emitiendo; llegó a ser la más importante en el país. A partir de esta experiencia surgieron escuelas radiofónicas en toda América Latina que se centraron en la educación a distancia por radio.

En 1952 nacieron en Bolivia las Emisoras Mineras. Éstas fueron llevadas por los sindicatos mineros que luchaban por la reivindicación de estos sectores sociales. Entre las mas destacadas está Radio Pío XII, que como parte de su modernización continúa transmitiendo en la actualidad, desde tres ciudades de Bolivia Potosí, Oruro y Cochabamba.

En los años 70 surgieron, además, otras experiencias de radio en poblaciones con dificultades sociales y políticas, especialmente en Centro América, emisoras que se conocieron con el nombre de emisoras rebeldes, gestionadas por mos movimientos insurgentes de aquel momento como Radio Venceremos y la Farabundo Marti en El Salvador.

En los años 80 aparecieron nuevas emisoras en el continente cuya, finalidad fueron los movimientos indígenas, campesinos, feministas, ecológicos, las organizaciones sociales, los barrios más vulnerables y la recuperación de la cultura popular[5]. Algunas emisoras tenían mucha potencia y de cobertura regional conociéndose como emisoras populares; pero también aparecieron emisoras de pequeño y mediano alcance, conocidas en Argentina como emisoras comunitarias. Tal el caso de Radio Sur 90.1 FM.

En los años 90 en Colombia, por la nueva Constitución, se dio apertura a emisoras de alcance municipal, conocidas como radios comunitarias, el país volvió a ser pionero en América Latina, esta vez por tener una legislación que favorece las emisoras locales de propiedad comunitaria con finalidades diferentes al lucro y a la empresa privada.
Todo lo contrario a lo que sucede en Argentina, donde aún rige la Ley de Radiodifusión Nº 22.283 sancionada en la época de la dictadura. Si bien Farco[6] en el marco de la Coalición por una Radiodifusión Democrática[7] (que Farco instó a formarse en el marco de una alianza estratégica), ha logrado algunos avances en el 2005 como la modificación del Art. 45 que prohibía a las organizaciones sociales poseer medios de comunicación, aun falta que se cuente en el país una Ley de Radiodifusión de la Democracia que reemplace a la vigente. “Si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. La Ley de radiodifusión debe garantizar el pluralismo informativo y cultural.Sume su adhesión” es el eslogan de la campaña que lanzó la red nacional.

Desde hace casi diez años viene un auge de las experiencias de programas infantiles y juveniles en las emisoras culturales, populares y comunitarias en el continente y junto a estas experiencias comienzan a surgir Emisoras Escolares en los establecimientos educativos inspiradas en las propuestas de lectura crítica de los mensajes de los medios masivos de información y de percepción activa que los docentes y jóvenes reciben en multitud de capacitaciones en el uso de los medios en el aula, a lo largo y ancho de América Latina, incluyendo las experiencias de Brasil y de España.

Emisoras Escolares
En Colombia, es quizá el país donde más se han desarrollado estas novedosas experiencias. En los mismos años 90 aparece, especialmente en las ciudades capitales como Bogotá, Barranquilla, Medellín, el uso de equipos de amplificación de las instituciones educativas; como un lenguaje apropiado por los jóvenes para hacer, del aula y de los establecimientos educativos, una emisora donde los mismos chicos y chicas manejan los equipos, hacen programas noticiosos, complacencias, avisos, llamándose a estos usos del equipo de amplificación: emisoras escolares.

Ha existido una variedad de experiencias en distintos países, programas radiales infantiles en emisoras comerciales, como "Colorín Coloradio" en Colombia, donde los chicos(as) son el objetivo de la emisión; franjas sobre programas para niños en emisoras culturales y estatales. Tal el caso en Nicaragua de Radio Cumiches, gestionada por niños y jóvenes. En las radios comunitarias es donde los niños y los jóvenes se apropian de programas y se suben al espectro radioeléctrico; y son ellos los sujetos productores y protagonistas sus espacios. Las experiencias de Radio UPA, en el Salvador, "Prohibido para mayores" en Radio Sucumbios, "Garabatitos" e "Inquietudes" de Radio Latacunga en Ecuador, “La Esquina” y las producciones del “Radioferoz!!” en Radio Sur 90.1 FM en Córdoba, jóvenes en Aire Libre de Rosario, en Radio Encuentro de Viedma, en FM Chalet de Santa Fé, entre tantas otras experiencias en Argentina y el continente.

De esta manera fueron naciendo Redes de Radio Escolar en distintos países, como la experiencias de "Onda Cheverísima" con la presencia de 25 colegios de nueve localidades de Bogotá –Colombia-. En todos los casos, con el anhelo y la voluntad de tejer redes de comunicación solidaria, con la fuerza propia de las identidades juveniles y una profunda vocación por democratizar la palabra.


Fragmento de "Manual de Radio Participativa con niñas, Niños y Jóvenes Radioferoz" de Judith Gerbaldo. Capitulo 2. Ediciones Cecopal, 2006. Córdoba. Argentina

Bibliografía Citada:
[1] Síntesis de la Historia de la Radio y su desarrollo en Argentina extraída de Ulanovsky Carlos, Merkin Marta, Panno Juan José y Tijman Gabriela “Días de Radio” Historia de los Medios de Comunicación en la Argentina (1920-1959) Emecé Editores 2004
[2]“Días de Radio” Historia de los Medios de Comunicación en la Argentina (1920-1959) Ob Cit.
[3] Citado en Días de Radios, Ob. Cit.
[4] Para el desarrollo de la Radio en el continente hemos adaptado información de la publicación “ONDA CHEVERÍSIMA!” Comunicación para la convivencia. Sintonizando Redes de Radios Escolares. Bogotá Colombia 2003. Ediciones Paulinas - Centro de Comunicación Social. Secretaría de Educación y de Gobierno. Alcaldía Mayor de Bogotá, D. C
[5] Mimeo: “Origenes de la Radio Popular en el Continente”, Documento interno Radio Sur 90.1 FM.
[6] Farco: Foro Argentino de Radios Comunitarias, integrado por más de sesenta emisoras comunitarias del país, entre las que se encuentra Radio Sur.
[7] La Coalición por una Radiodifusión Democrática está integrada por Farco, gremios de prensa, asociaciones sindicales, Organismos de Derechos Humanos y Facultades de Comunicación de Argentina. Más información en: http://www.coalicion.org.ar/ - http://www.farco.org.ar/